Retos de la reforma energética en el contexto de la contribución determinada a nivel nacional de México

7 febrero 2017 | Puntos de vista

 

Mexican Flag

El 27 de marzo de 2015, México presentó ante la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático su Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC) [1] que establece una meta no condicionada [2] de reducción de emisiones del 22 por ciento al 2030 y de 51% de carbono negro sobre una línea base, respectivamente. Asimismo, reafirma la meta de generación de energía limpia en el país de 35% para 2024.

En 2013, las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en México ascendieron a 633 millones de toneladas de bióxido de carbono equivalente, en el cual el transporte y la generación eléctrica representaron casi el 50% de las emisiones totales.

 

Emisiones de México en 2013. Fuente: SEMARNAT, 2015.

Gráfica 1. Emisiones de México en 2013

Fuente: SEMARNAT, 2015.

Respecto a la generación eléctrica, en 2015, México generó 309.5 GWh de los cuales, 63 GWh se generaron mediante fuentes limpias (Ver Gráfico 2). Aún cuando el NDC de México entrará en vigor a partir hasta 2020, cumplir con los compromisos del país requiere transformaciones importantes en el sector transporte y eléctrico al mismo tiempo que resolver algunos retos legales, regulatorios e institucionales. En el sector eléctrico, por ejemplo, las energías limpias, sin duda, representan un componente sustancial para transitar a un modelo de desarrollo económico menos carbonizado.

 

 

Generación de electricidad por diversas fuentes en México en 2015. Fuente: SENER, 2015

Gráfica 2. Generación de electricidad por diversas fuentes en México en 2015

Fuente: SENER, 2015

 

La reforma energética se promulgó en un intento por bajar las tarifas eléctricas e introducir innovaciones en el mercado a una industria monopolizada por una sola empresa. Sin embargo, para el despliegue de las energías limpias será necesario resolver los retos siguientes:

  • Introducir un precio al carbono. Debido a que el consumo eléctrico seguirá aumentando a lo largo de la próxima década en México (Ver Gráfico 3), y con ello las emisiones de GEI, un precio al carbono puede canalizar flujos de capital público privado hacia tecnologías más eficientes, priorizar la utilización de energías más limpias e incentivar la innovación al desarrollar productos con bajas emisiones de carbono.

 

Gráfica 3. Tendencia en la generación de emisiones en el sector transporte y eléctrico 2013-2030 en México. Fuente: SEMARNAT, 2015.

Gráfica 3. Tendencia en la generación de emisiones en el sector transporte y eléctrico 2013-2030 en México

Fuente: SEMARNAT, 2015.

 

  • Mejorar la Eficiencia Energética. Aún cuando el despliegue de energía renovables representa un componente central para lograr la descarbonización de la economía, la eficiencia energética sigue siendo un área de enorme potencial. La eficiencia energética en el sector transporte y el consumo eléctrico permitirá asegurar que los niveles adecuados de inversión en infraestructura limpia disminuyan sustancialmente las pérdidas y la ineficiencia.
  • Participación de Estados y municipios. En el marco de la NDC, los Estados ahora deberán integrar sus acciones de mitigación al esfuerzo nacional. Eso implica que se deben aprovechar las condiciones geográficas de cada Estado en México para generar electricidad y aumentar la eficiencia en el sector eléctrico y transporte.

  • Precios de los combustibles fósiles. La caída de los precios del petróleo a nivel mundial puede verse como una gran oportunidad para incentivar la investigación y desarrollo de energías limpias así como mejorar y construir la infraestructura necesaria para dar cabida a las inversiones en tecnologías limpias.


El cambio climático, sin duda, afectará a todo el sector energético, por medio de sus impactos y mediante las políticas que se pongan en marcha para limitar las emisiones. Mientras que el costo de la mitigación de las emisiones en otros sectores podría resultar más económico, el crecimiento anual del consumo eléctrico y la escala a la cual las inversiones en el sector eléctrico están creciendo ha facilitado el despliegue de energías limpias. Sin embargo, aún se requieren inversiones adicionales en el sistema energético a fin de mantener el aumento de la temperatura desde la era preindustrial por debajo de los 2 °C, con miras a 1.5°C. Esta inversión, además, podría materializar importantes beneficios conjuntos, tanto sociales como económicos. Sin embargo, la infraestructura, una vez construida, tiende a ser utilizada durante al menos 30 años; así que, las decisiones tomadas en la próxima década serán cruciales para decidir si el sector energético lidera el camino hacia los 2 °C o lo aleja del mismo. La pregunta que subyace dentro de este andamiaje es si los compromisos de México le permitirán cumplir con su meta en 2030.

 

Este artículo apareció por primera vez en la revista Perspectivas Energéticas de El Colegio de México en enero de 2017.

 

 

Referencias

Gobierno de la República. (2015). Compromisos de mitigación y adaptación ante el cambio climático para el periodo 2020-2030. México. Consultado el 19 de noviembre del 2016 en: http://www.inecc.gob.mx/descargas/adaptacion/2015_indc_esp.pdf

Gobierno de la República. (2016). “Reporte de Avances de Energía Limpia. 2015”. México. Consultado el 19 de noviembre del 2016 en: http://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/118995/Informe_Renovables_2015_2.pdf

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